COMPAÑER@S DE SEGUNDA

 

En esta sección tenemos la intención de sacar a la luz y denunciar todas aquellas irregularidades e injusticias que en el ámbito laboral (e incluso en otros), se producen cotidianamente en nuestra Universidad. Nos referimos a la realidad que viven colectivos como l@s becari@s, los objetores, l@s colaborador@s sociales (INEM), el personal de las contratas (Cafeterias, Limpieza, Seguridad,etc), que tienen en común la discriminación que sufren por parte de la Universidad frente al resto de sus compañer@s funcionari@s o laborales. Al ser tantos los colectivos y tan diferentes sus realidades, intentaremos presentar y denunciar la situación de cada uno de ellos en los sucesivos boletines, puesto que el tema da para mucho.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BECARI@S

Comenzamos abordando la precaria e indignante situación de l@s becari@s en nuestra Universidad, en especial del colectivo de Bibliotecas que supone más de 200 compañer@s. En primer lugar hay que tener en cuenta que no se considera que l@s becari@s tengan una relación de tipo laboral con la Biblioteca, sin embargo por la decicación que se les exige y el volúmen de trabajo que realizan, no puede ser puesto en duda que de facto forman parte de la plantilla laboral de la Biblioteca. Así, su actividad no es de simple colaboración o apoyo, sino que en realidad es esencial para el funcionamiento. del servicio.

Nos encontramos con que bajo el atrayente nombre de becari@ se está encubriendo una forma de contratación precaria que perjudica tanto a l@s supuest@s "beneficiari@s", como al normal funcionamiento de la Biblioteca, con una falta crónica de personal adecuado.

La discriminación con respecto al resto del personal es claramente obvia, en primer lugar, en lo referente a las retribuciones, pues realizando las mismas tareas durante una jornada de 5’30 h., reciben 70.000 pts (la jornada de un funcionario es de 6’30 h.).

Por otra parte, al no cotizar a la Seguridad Social, carecen de protección en caso de baja por enfermedad o accidente (el Seguro Escolar no cubre el pago de la beca en caso de baja), no tienen derecho a un período de vacaciones pagadas, ni tampoco a los días de libre disposición de los que disponemos el resto de trabajadores.

Por no tener, si siquiera tienen derecho a la matrícula gratuita del curso, como ocurre con los demás trabajadores. Además, mientras las tasas y el I.P.C. no han dejado de subir, la cuantía de la beca no ha variado en los últimos años. Cabe recordar también la movilización que recientemente llevaron a cabo l@s becari@s ante los continuos retrasos en sus mensualidades.

Desde la CGT pensamos que la figura del/la becari@ debería ser considerada dignamente como tal, es decir, que como dice el propio Reglamento de Becas-Colaboración de la UCM, éstas "son ayudas económicas a los beneficiarios y tienen como contraprestación la colaboración en alguno de los Servicios, de los Centros o de los Departamentos de la UCM".

Además, el Reglamento, en su art. 4 (Actividades a realizar), pone el énfasis en que " toda beca de colaboración incluirá un plan de Formación teórico-práctico y la asignación de un tutor responsable del mismo".

Es sencillamente esto lo que reivindicamos, que los becarios no queden relegados a ser cajeros de hipermercado, dedicados únicamente al préstamo y colocación de libros, convirtiéndose así en mano de obra barata encargada de las tareas más rutinarias y pesadas de la Biblioteca.

Por el contrario, la formación debería ser uno de los elementos consustanciales a la beca y su actividad se habría de desarrollar en lo posible dentro del conjunto de las tareas de la Biblioteca. Hay que decir que esto ya ocurre en alguno de los Centros, según el criterio de los Directores, lo cual demuestra que no se trata de una propuesta imposible o descabellada.

Cabe decir que esta discrecionalidad tiene su origen en las propias Bases anuales de la Convocatoria. Así, a pesar de que en el Reglamento se regula que "la convocatoria expresará el régimen de dedicación inherente a la beca, una descripción sumaria de las actividades a realizar, su dotación económica, así como lo referente a la formación teórico-práctica y la asignación del tutor".

Sin embargo, si nos detenemos en las Bases de la Convocatoria para Biblioteca 1998/1999, las tareas de apoyo se ven reducidas a que "fundamentalmente atenderán el servicio público en las salas de lectura y de referencia o de libre acceso", mientras que el pomposo plan de formación teórico-práctico, inherente a TODA beca, que se regula en el Reglamento, queda recogido en la lacónica frase: "La formación durará un día y se distribuirá en cinco horas" (sic).

Todavía resulta más curioso saber por qué la concesión de las becas se resulve "valorando el expediente académico, los conocimientos, la experiencia y los cursos específicos relacionados con las becas…", cuando en la mayoría de las Bibliotecas l@s becari@s no son tenidas en cuenta para las tareas mínimamente cualificadas.

Para concluir, desde la CGT nos comprometemos a defender ante la Junta de Personal y ante aquellos organismos donde podamos ejercer nuestra presión, las siguientes reivindicaciones:

  • La aplicación del auténtico sentido de becas de colaboración y formación recogido en el espíritu del propio Reglamento.
  • Definición clara sobre las tareas a realizar y del plan de formación.
  • Incremento salarial justo (IPC acumulado en los últimos años, como mínimo).
  • Protección y seguro en caso de baja por enfermedad o accidente.
  • Equiparación de cuantía del seguro de vida (resulta siniestro comprobar que la vida de los becarios vale la mitad que la del resto).
  • Derecho a recibir anticipos en caso de necesidad.
  • Disfrute de los días de libre disposición y puentes como el resto del personal.
  • Derecho a 1 día libre por examen (opcional el mismo o el anterior) y al tiempo del examen.
  • Articulación de mecanismo de representación.

BECARI@S II: El formulario

El formulario que a continuación os presentamos de forma resumida, aunque literal, no nos lo hemos inventado, existe y es utilizado para evaluar al colectivo de becari@s-colaborador@s. ¿Imagináis que se pusiera en práctica en el caso de funcionari@s y laborales?, incluid@s, por supuesto, jef@s, director@s, y demás cargos de responsabilidad. Por nuestra parte lucharemos por su desaparición. Aprovechamos para recordar que est@s compañer@s en su mayoría realizan funciones similares o idénticas a las de nosotrtr@s, funcionari@s y laborales. Pero, por sólo una hora menos de trabajo, cobran bastante menos de la mitad, no tienen Seguridad Social, ni bajas por enfermedad, ni moscosos, etc y la cuantía de su beca no ha variado en los últimos años, mientras el IPC no deja de subir. Además, desde aquí exigimos que el abono de sus mensualidades deje de sufrir los reitrerados retrasos de varios meses ya convertidos en hábito. El alquiler, el abono transporte, las facturas, … se han de pagar cada mes, no entienden de retrasos. Por lo que exigímos un poco de más de seriedad y respeto hacia est@s compañer@s.

BECAS-COLABORACIÓN DE BIBLIOTECA (Formulario-Evaluación)

VALORACIÓN DEL DESEMPEÑO

  1. CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL SISTEMA DE VALORACIÓN DEL DESEMPEÑO.
    FINALIDAD: La finalidad principal es evaluar la actuación de los becarios-colaboradores de la Biblioteca, durante el desarrollo de la beca-colaboración.
    FACTORES DE VALORACIÓN: Los factores que han de analizarse se refieren siempre y exclusivamente al ámbito de la beca-colaboración. Para una mayor clarificación, los factores se han agrupado en tres áreas o dimensiones en principio distintas: profesional, social y personal. En cada una de estas áreas o dimensiones se han elegido los factores representativos para su posterior análisis y valoración. En total son nueve factores agrupados en las mencionadas áreas o dimensiones.
    GRADOS DE VALORACIÓN: Los grados van del 1º (Los requerimientos no se cumplen adecuadamente. Se falla en los aspectos más significativos) al 6º ( Excelente actuación del becario-colaborador en todos los aspectos del factor. Su actuación constituye siempre una excepción)
  2. VALORACIÓN DE LOS FACTORES (a valorar del 1 al 6):

    DIMENSIÓN PROFESIONAL:

    1.- Competencia técnica.- Conoce bien la tarea encomendada: "domina el oficio"
    2.- Entusiasmo profesional.– Tiene ganas y empuje para sacar el trabajo adelante. "Se vuelca" cuando es necesario. Interés y sentido de la responsabilidad.
    3.- Aprendizaje.– Capacidad para aprender y poner en práctica lo aprendido. Facilidad para renovarse profesionalmente ("aprender y desaprender"). Afán multicidisplinar.

    DIMENSIÓN SOCIAL:

    1.- Comunicación.- Se comunica y "conecta" con los demás en el ámbito del trabajo (compañeros y superiores). Cordialidad.
    2.- Negociación.– Escucha opiniones y es capaz de contrastar con las suyas propias. Negocia con habilidad y eficacia para la organización. Capaz de convencer a otros.
    3.- Trabajo en equipo.– Desarrolla el trabajo en equipo y obtiene resultados. Capacidad de integración en un equipo: "actitud colaboradora".

    DIMENSIÓN PERSONAL :

    1.- Seguridad en sí mismo.– Posee autoconfianza: tiene y defiende sus propios criterios profesionales. Estabilidad y madurez personal.
    2.- Constancia.- Tenacidad para sacar adelante los proyectos y obtener resultados. Soporta las presiones y tiene resistencia al fracaso. Perseverante y autodisciplinado.
    3.- Ambición.– Busca nuevas responsabilidades. Tiene sentido de la competición y aspira a destacar profesionalmente.

  3. ENUMERACIÓN DE TAREAS. Enumere, de forma breve y concreta las principales tareas de apoyo y colaboración desempeñadas en la Biblioteca/Servicio por el becario-colaborador.

  4. CONTINUACIÓN DE LA BECA-COLABORACIÓN PARA EL SEGUNDO PERÍODO. Tache lo que no proceda: CONTINUA PARA EL PERÍODO SIGUIENTE: SI – NO

  5. OBSERVACIONES Y COMENTARIOS DEL TUTOR (EVALUADOR)

El Perfecto TRABAJADOR: Becari@s y Otras Cobayas

El empleado modelo, el hombre del siglo XXI, está en camino. Y todo gracias a un simple sistema de selección de personal que ya ha sido probado con éxito en varias generaciones de becari@s.

POR QUÉ: Ahora en serio. Se nos ocurren unas cuantas razones por las que la mera existencia de un sistema de control, per se, es sencillamente absurda (fundamentalmente, porque hay agravio comparativo respecto del resto del personal, y difícilmente podremos cumplir ese estúpido requisito de integrarnos cuando continuamente se nos recuerda que somos elementos extraños); pero vamos a ser un poco más ingenu@s y entenderemos que nadie aspira a un puesto de trabajo con la poco sana intención de crear problemas; ¿será mucho pedir la presunción de inocencia para gente que, entre clases y catálogos Cisnes, entre pitos y flautas, trabaja más de doce horas diarias? Porque, además, nadie conoce mejor que nosotr@s los inconvenientes -precariedad- que acompañan a nuestras condiciones de trabajo (no cotizamos a la SS, cobramos -con meses de retraso- hasta tres veces menos que el resto del personal y por sólo una hora diaria menos de trabajo…) y, pese a ellos, las ventajas frente a un puesto equivalente en un McDonalds (aunque esperamos que esa constatación de que hay formas y formas de hacer contratos basura no sirva para tranquilizar algunas conciencias…).

POR QUÉ A NOSOTR@S: Pero admitamos que la rutina cansa y que la vida es dura… ¿sólo para nosotr@s? No quisiéramos caer en la tentación de pensar que, como somos casi l@s únic@s a l@s que se puede renovar "el contrato", descargan, en una retorcida maniobra freudiana y bajo la forma de un exceso de rigor, la imposibilidad de controlar el entusiasmo del resto del personal: ¿por qué no evaluamos a laborales y funcionari@s con el mismo celo?… bien pensado, sería de lo más deseable, puesto que son ellos los que permanecen frente a los efímeros becarios. El doble rasero se hace, pues, patente.

POR QUÉ ASÍ: Porque, si echan una ojeada al glorioso formulario, se preguntarán con nosotr@s ¿quién quiere un becari@, si lo que necesitan es un Master del Universo? En lo profesional, reconocemos la necesidad de cierto rigor, aunque seguimos sin entender cómo esperan que dominemos un oficio del que nada sabemos por el simple hecho de que, de vez en cuando y ante el riesgo inminente de amotinamiento por parte de l@s usuari@s, algo se nos cuente. Por supuesto, tod@s sabemos que es el entusiasmo lo que caracteriza a l@s deportistas de riesgo: alpinistas, piragüistas, personal de la Administración…

Porque si es necesario, y realmente eso creemos, revitalizar los ritmos de actividad, nos parece cuando menos injusto que sea precisamente la condición precaria del puesto de trabajo la única excusa para exigirlo (y algún compañero nuestro no renovado -"expulsado"- podría decir mucho de esto…). Por último, nos gustaría saber qué se entiende por afán multidisciplinar en el afrodisíaco mundo de los tejuelos y el préstamo interbibliotecario… Ya nos gustaría aprender algo de Derecho y Filosofía, pero nos parece difícil de compaginar con la monotonía de nuestras funciones, … máxime porque en lugar de aprender y desaprender nos solemos dedicar a descubrir y rectificar, que ya nos lleva su tiempo.

Un poco más abajo nos encontramos con la dimensión social, en virtud de la cual, para ser becari@ en la Complutense, además de licenciad@ en Biblioteconomía y Documentación por la Universidad de Yale, hay que ser empalagos@ y afable como un tele-tubbie. O, mejor dicho, se exige a posteriori, puesto que nadie nos entrevistó para comprobar si tenemos o no don de gentes … ¿Acaso se da por supuesto? ¿Para qué hacer carrera política pudiendo ser becari@ de biblioteca? Porque, ¡ojo!, se nos pide experiencia reconocida en resolución de conflictos (de la ONU a Moncloa-Somosaguas…), esa extraña habilidad para caer bien a todo el mundo (porque, al fin y al cabo, al trabajo se viene a crear sólidos lazos interpersonales, vamos, a hacer amiguit@s, ¿no?), capacidad de liderazgo y criterio propio en esos duros dilemas cotidianos que pasan entre otras difíciles pruebas por decidir prestar o no un libro, etc.

Concretando un poco, y al margen de que a nuestros compañer@s PAS no se les exija ser el paradigma de la concordia universal, ni aun siquiera que se lleven bien entre sí, creemos que únicamente sería justo pedirnos, como a cualquier otr@, que no seamos conflictiv@s, pero nada más: no somos azafat@s de vuelo, pero tampoco expert@s en recursos humanos. Suponemos que ustedes tampoco…

Finalmente, y, esta vez sí, intentando contener la indignación, les presentamos la pomposa dimensión personal: … simplemente, nadie tiene derecho a evaluarnos en esos términos, pero, por si todavía tuvieran dudas, les recordaremos que una beca no es el servicio militar (¿soporta las presiones?) y que, ni siquiera allí, ni en ninguna otra actividad profesional, exigen un informe psicológico del aspirante que mida su autoestima y estabilidad, ni muchísimo menos su madurez personal (¿quién les ha dado permiso?; los únicos moralmente legitimados para esgrimir semejante preocupación serían, en casos extremos, nuestros padres; y les recordamos que somos mayores de edad). La propia Constitución española prohíbe en su artículo 14 la discriminación por condiciones personales.

Sencillamente, no tienen derecho a medir nuestra seguridad en nosotr@s mism@s, ni nuestro sentido de la disciplina más allá del cumplimiento escrupuloso de nuestras obligaciones (y, francamente, quien quiera conocer cuántos ritmos de trabajo existen, que venga al sector público). Pero es que, además, y esto ya a título personal, no queremos tener sentido de la competición, lo cual es perfectamente legítimo y no debiera ser susceptible de evaluación, entre otras razones porque es una cualidad propia de un sistema de valores de la empresa privada, que es exactamente donde no trabajamos.

Se nos dirá que el presente formulario se aplica con flexibilidad, y en la mayoría de los casos puede ser cierto; tanto, como que puede ser -y de hecho es- aplicado sin contemplaciones y con efectos inmediatos como informe para no renovar una beca (y esto es algo que ya ha ocurrido en la UCM, aunque no veamos oportuno dar aquí nombres y apellidos). Denunciamos su mera existencia y la humillante necesidad de tener que confiar en el buen criterio del director/-a de turno para conservar un "empleo", un "sueldo" y la tranquilidad. ¿Cómo, si no, ser estable, madur@ y responsable? ¿O es, tal vez, así como miden nuestra resistencia al fracaso? Pues no tiene gracia…

Becari@ Anónim@
(por las comprensibles circunstancias)

 

Fuente: http://www.ucm.es/info/cgt/Documentos/Precariedad.htm

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